Una #Colombia insensible, Médicos son desalojados de su casas, agredidos y discriminados en el transporte publico

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Lo que padecen los profesionales de la salud

¡Como sacado de película! Mientras en distintos países de Asia y Europa los profesionales de la salud son alabados como héroes nacionales por su incansable labor durante toda esta pandemia, en los países latinoamericanos la discriminación contra los mismos ha sido única, parece sacada de película de Hollywood. Enfermeras agredidas física y verbalmente, médicos insultados y echado de sus residencias por vecinos histéricos, ciertamente aquello que dicen de que la ignorancia es atrevida aplica claramente en nuestros contextos. Héroes nacionales tratados como a marginados sociales, ante la vista indolente de las autoridades gubernamentales.

Caso Colombia: Echados de sus viviendas.

Uno de los países en donde estos hechos han sido más reiterados es en Colombia. En la ciudad de Montería (Córdoba) los médicos denuncian que los están sacando de sus residencias. Las juntas de propietarios le han exigido a los galenos abandonar sus residencias, según ellos, por el riesgo en el que se encuentran debido a su profesión.

«Cuando salía de mi apartamento hacia mi trabajo, fui abordado por el administrador del edificio donde resido y me entregó una carta donde los demás vecinos exigían que me fuera de inmediato» dijo uno de los especialistas.

Los residentes manifiestan que tienen miedo que el doctor sea un “foco de contagio” para ellos y solicitaron su salida al personal de la administración. Algo inaudito, teniendo en cuenta que si esos residentes llegan a enfermar, muy probablemente sea ese doctor quien los tenga que atender, y él no pondrá peros a la hora de hacerlo, es su profesión.

Otro caso.

una situación similar fue la ocurrido en el departamento de Huila, donde una enfermera es estigmatizada en un conjunto residencial de Pitalito. La administradora y presidenta de dicho conjunto residencial prohibieron el ingreso a la enfermera, solamente porque trabaja en el sector salud, y según ellas, “puede ser una amenaza en medio de la pandemia”.

Mientras que en Cali, Cristian Botache, quien es médico residente de una clínica, decidió mudarse a un apartamento cerca  de su trabajo y permanecer solo.

“Para facilitar el transporte, que es algo que se le ha dificultado a todo el personal de salud, y para evitar el contacto con algunos de mis familiares que son adultos mayores”, explicó el médico.

Pero cuando los contagios aumentaron en el país, la solución se convirtió en problema, sus nuevos vecinos exigieron a la administración que lo sacara del apartamento por el posible peligro de contagio.

“Piensan que alguien que trabaje en un hospital no puede vivir en el mismo edificio donde ellos viven”, señaló el joven, quien se siente discriminado.

En el transporte publico.

En el popular medio de transporte de la capital bogotana, el Transmilenio, no ha sido distinta la situación para el personal médico:

“La discriminación de la gente se ve en Transmilenio, por el hecho de llevar un uniforme blanco la gente nos mira como con asco, como si nosotros estuviéramos contagiados”, dijo la enfermera Cindy Correa a Noticias Caracol. Además de esto, no hay muchos transportes en la capital debido a la cuarentena, y los pocos taxistas que están trabajando se niegan a trasladarlos por miedo a “contagiarse”.

Foto Transmilenio de Bogotá

Discriminación en los supermercados

Una enfermera en Barranquilla afirmó sentirse desmotivada por los tratos que ha sufrido desde que comenzó el estado de emergencia en Colombia.

“Me siento desmotivada hasta para ir a trabajar, deprimida, a veces. Yo salí de turno y llegué al Ara (supermercado) que queda cerca de mi trabajo, y el vigilante me dijo que no podía ingresar porque tenía que cambiarme el uniforme; entiendan que el uniforme que usamos en la clínica no es el mismo con el que salimos a la calle”.

Mientras que otro médico en la misma ciudad denunció en redes sociales a través de un video que también lo hicieron desnudar para poder ingresar al Ara.

De acuerdo con el relato del galeno, él iba a llevarle unos medicamentos a un familiar que es adulto mayor, pero hizo una parada para comprar algo de tomar en dicho supermercado.

No obstante, al médico le exigieron que debía quitarse su traje para poder ingresar al establecimiento, según narró en la grabación.

“Esta es la discriminación, este es el aplauso, este es el agradecimiento que tienen las personas hacía los ‘héroes’, como a muchos les gusta poner en sus redes sociales. A los héroes que sacrificamos tiempo, familia, incluso la vida, por estar prestando atención médica. Ya me quité la camisa, señores de Ara, muy buena política”, dijo el profesional de la salud.

En Medellín las cosas no han sido distintas. La Asociación Médica de Antioquia, ASMEDAS, alertó por discriminación a médicos y enfermeras en lugares públicos como El Metro, los buses y hasta en las unidades residenciales.

De acuerdo con el presidente de Asmedas, Germán Reyes, el personal de salud es señalado de ser portador del coronavirus, por el simple hecho de ser el que por estos días está en las calles y trabajando en clínicas y hospitales.

“Hay una discriminación de algunos ciudadanos con el personal de salud, en el metro, unidades residenciales y en las calles. Algunos ciudadanos ven al personal de salud, lo identifican y le corren: evitan sentarse cerca, pasar por la misma acera… Eso nos parece muy delicado”, aseguró Reyes.

 México

Agresión verbal y física

En México las cosas se han tornado un poco más complejas, ya que los caso han llegado al extremode las agresiones físicas.

Sandra Alemán Arellano fue agredida verbalmente por dos menores cuando se dirigía a una tienda de San Luis Potosí, México. “¡Es COVID-19!”, le gritaron a ella.

Mediante la red social Facebook, la enfermera contó que los menores también le echaron un jugo encima; esto ocurrió antes de que le gritaran “¡no te nos acerques, culera!”.

De acuerdo a lo publicado, la mamá de los menores golpeó en la cara a Sandra luego de que ella les exigiera respeto a los niños, cuyas edades están “entre los 10 y los 12 años”.

“Terminamos en el pavimento, ¡yo tratando de defenderme por portar orgullosamente un uniforme blanco! ¡Me fracturó mis 2 dedos de la mano derecha!, incapacitándome para no poder realizar mi trabajo”, agregó la enfermera. Al final, Sandra se preguntó qué pasaba con su país.

Otro caso similar

Un médico fue agredido por varios clientes cuando fue a realizar sus compras en la tienda departamental Costco. Cuando el doctor llegó a dicha tienda con su vestimenta de doctor, un hombre le consultó si venía de consulta, y al responder amablemente que sí y sacando su identificación; el hombre se le fue a golpes y le dijo:   “Pero como eres insensato, nos vas a contagiar a todos, vienes del hospital, no sabemos si te desinfectaste”. Y luego los demás clientes lo golpearon.

Si traen pacientes contagiados, lo quemamos

En la ciudad de Cuernavaca, México, habitantes del municipio Axochiapan, se pronunciaron en el hospital “Dr. Ángel Ventura Neri”, para advertir a los directores que no permitirán que alojen a pacientes de Covid-19, y en el caso de que lo hagan, quemarán el sanatorio.

La protesta fue realizada por unas 150 personas fuera del nosocomio, quienes afirmaron su rechazo a que dicho hospital brinde apoyo a contagiados con Covid-19, dicen que el hospital no tiene capacidad para atender a los pacientes de la región.

“No nos interesa que traigan a nadie, y si van a echar a perder todo, entonces sí va a haber bronca” dijo un manifestante que instó a sus vecinos a mantenerse firmes.

“Lo quemamos. ¿Si no tienen capacidad para atender un poquito que hay aquí en el hospital, creen que van a poder atender una contingencia? Es una cosa irrisoria”, confesó otra manifestante.

“Escúchenlo bien, lo quemamos. Hay muchos otros hospitales. Quemamos el hospital y a la directora”, afirmaron.

Otros participantes sugirieron fabricar bombas molotov y arrojarlas al hospital para ahuyentar a los médicos.

“Para qué queremos un pinche hospital donde vengan todos los enfermos, si los doctores ya dijeron que no tienen capacidad para atender a esa gente.”, Azuzaron.

Panamá

Ana Reyes, presidenta de la Asociación de Enfermeras de Panamá denunció que las enfermeras son bajadas de los autobuses, de los taxis o les niegan el servicio, las sacan de las filas en supermercados, e incluso son víctimas de insultos por parte de algunos ciudadanos.

‘Estamos recibiendo informe de colegas que dicen sentirse temerosas de que la población que están cuidando las agreda por el temor al virus’, advirtió Ana Reyes, asegurando que por la naturaleza de su trabajo la población las observan como posible transmisoras.

Ante esta situación, el gremio de enfermeras de Panamá solicitó a las autoridades de Salud la posibilidad de trasladarse en ropa particular, desde y hacia sus puestos de trabajo, para evitar la ‘estigmatización’ de la que están siendo objeto.

Mientras los profesionales de la salud se “matan” para salvar la mayor cantidad de vida que sean posibles en los distintos países de latinoamérica, trabajando turnos de hasta 20 días consecutivos sin parar, la población ha hecho caso omiso a la gran labor de estos, por el contrario , los han agredido, golpeado, insultado y echados de sus hogares, solamente por la ignorancia y pánico colectivo.

Hermanos latinoamericanos, entendamos que los profesionales de la salud son héroes sin capa que en estos momentos están dando lo mejor de sí mismos para salvarnos, y que ni por un momento están pensando en contagiarnos, más bien su meta es detener la mayor cantidad de focos de contagios posibles, y para eso guardan todas las medidas de higiene y protección necesarias. Respetémoslos, colaborémosles, seamos corteses y, ante todo, cuidémoslos.