Moreno calificó de “espeluznante” el nivel de corrupción encontrado en el gobierno pasado del cual fue parte como vicepresidente en dos ocasiones. “En más de una ocasión escuchábamos que había corrupción, pero pensábamos que eran acusaciones infundadas, acusaciones falsas”, reconoció.
El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, consideró que entre los logros alcanzados durante sus primeros diez meses de gestión ha sido pacificar al país, que estaba sumido en “grandes confrontaciones y odios acumulados”, e iniciar una lucha frontal contra la corrupción.
 
“Reducimos la polarización social para fortalecer la gobernabilidad y la democracia. Recuperamos, como país, la independencia de las funciones del Estado”, señaló en entrevista con el diario El Mercurio, en Chile.
 
Dijo que en lo económico, la prioridad fue insertar al país en un contexto diferente al que se tuvo durante años para lograr “estabilizar la economía y reducir el déficit fiscal”.  “Tenemos un panorama positivo y de crecimiento, fortaleciendo la dolarización y sin aplicar medidas de ajuste”, destacó el Jefe de Estado.
 
En el canal CNN a quien ofreció entrevista la vispera, Moreno resaltó su esfuerzo por luchar contra la corrupción “espeluznante” encontrada en el gobierno pasado del cual fue parte como vicepresidente en dos ocasiones. “En más de una ocasión escuchábamos que había corrupción, pero pensábamos que eran acusaciones infundadas, acusaciones falsas”, reconoció.
 
“Hay una culpa compartida. La culpa de no haber sido excesivamente acucioso en adentrarme en los temas económicos. Yo me dedique únicamente al tema social”, apuntó.
 
A su juicio, la corrupción en Ecuador se profundizó cuando el expresidente Rafael Correa quiso “perpetuarse en el poder” al introducir en la Constitución una enmienda que dio luz verde a la reelección indefinida.
 
En las últimas elecciones presidenciales, Correa declinó su candidatura y promovió la postulación del ahora presidente Moreno en binomio con Jorge Glas, quien ahora se encuentra preso acusado de asociación ilícita dentro de la trama de corrupción de Odbrecht.
 
Moreno consideró que “el socialismo del siglo XXI se prostituyó” no solo en el Ecuador sino en la región lo cual se evidenció con el escándalo encabezado por la constructora brasileña.
 
Sobre su relación con el exjefe de Estado y excorreligionario, dijo que la “confrontación fue programada, dejar al país en condiciones bastante malas para que el próximo gobierno, que se imaginó iba a ser de su opositor (Guillermo Lasso), fracase y enseguida volver como el redentor”.
 
“Yo creo que el problema de algunos presidente no terminan de irse y no entienden que somos diferentes”, sostuvo en Santiago de Chile a donde viajó para asistir al cambio de mando presidencial.
 
Sobre el nuevo mandatario chileno, Sebastián Piñera, dijo que lo ve como una persona muy bien intencionada, “con muchos deseos de hacer mucho bien al país” aunque reconoció tener más afinidad ideológica con la mandataria saliente Michelle Bachelet a la que calificó como “una mujer buena honesta, transparente. Que siempre está pendiente de los sectores más sensibles de la sociedad”.
 
En este marco se refirió a la demanda marítima planteada por Bolivia en contra de Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Moreno dijo no ser partidario de elevar las disputas a esa instancia y apeló al diálogo. “Yo creo que todo se resuelve mejor con el diálogo (…) La mediación es un buen mecanismo también, si es que ambos países lo aceptan”, afirmó.
 
“Yo creo que el futuro de la relación entre Bolivia y Chile va a ser un consenso, van a llegar a un acuerdo”, auguró.
 
Moreno también fue consultado sobre el reciente veto del Grupo de Lima a la presencia del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, en Cumbre de las Américas, que se realizará en Lima los días 13 y 14 de abril.
 
“Se lo voy a decir al Presidente Maduro ahora, que estoy pidiendo al Presidente (peruano Pedro Pablo) Kuczynski que lo invite a la Cumbre de las Américas”, dijo en la entrevista realizada el sábado por la noche.
 
Dijo que no se debe excluir a nadie ya que “ese comportamiento lo único que hace es victimizar dentro y fuera del país a los presidentes”, por lo que llamó a tener una actitud democrática y tratar los problemas “frente a frente”.
 
El presidente contestó afirmativamente al ser interrogado sobre si en Venezuela se violan los derechos humanos. “Sí, y en todo el mundo se violan los derechos humanos en momento en que no hay educación y salud gratuita, trabajo, vivienda, cuando se mata gente en guerras extraterritoriales. Hablemos de la violación de derechos humanos en el mundo no solo en casos particulares”, anotó al señalar que la democracia de ese país “está con bastantes aristas que hay que pulir”.

Facebook Comments