El expresidente de Odebrecht Marcelo Odebrecht, condenado a 31 años de prisión en el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil, abandonó hoy la cárcel en que estuvo recluido dos años y medio tras beneficiarse de una medida que le permite seguir cumpliendo la pena en su casa.

El que fue el principal dirigente de la mayor constructora de Brasil y de una multinacional con negocios en decenas de países salió de las celdas de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba a las 9.52 hora local (11.52 GMT) de hoy, confirmaron a Efe fuentes del organismo.

Escoltado por agentes de la Policía Federal, el magnate fue conducido inicialmente a un foro judicial en Curitiba para una sesión con un juez federal en el que fue informado de las condiciones en que tendrá que cumplir el régimen de arresto domiciliario en su mansión en Sao Paulo, donde está previsto que viaje hoy en un avión particular.

Los funcionarios judiciales le pondrán a Odebrecht una tobillera electrónica para que la Justicia pueda vigilar que no salga de su residencia.

El dispositivo controlará los pasos del expoderoso ejecutivo por los próximos siete años y medio, según un acuerdo que obtuvo con la Fiscalía a cambio de ayudar en diferentes investigaciones sobre las corruptelas cometidas por la constructora.

El acuerdo de colaboración con la Justicia también obligó al heredero de uno de los mayores conglomerados empresariales de Brasil a pagar una multa de 73,3 millones de reales (22,2 millones de dólares).

Además de ser una de las principales implicadas en el gigantesco escándalo de corrupción por los desvíos en la petrolera estatal Petrobras, Odebrecht es investigada por los sobornos que pagó a dirigentes públicos en decenas de países para adjudicarse contratos.

El acuerdo judicial prevé que el ejecutivo permanezca recluido en su mansión durante los dos próximos dos años y medio, al final de los cuales tendrá derecho a pasar al régimen de prisión semiabierta, con lo que podrá salir de día para trabajar pero tendrá que dormir todas las noches en casa.

Al final de este período, tendrá que cumplir otros dos años y medio de prisión en régimen abierto, para un total de diez años.

Odebrecht ha sido condenado hasta ahora en dos de siete procesos a penas sumadas de 31 años y seis meses de prisión por los delitos de corrupción, lavado de dinero y asociación para delinquir.

Las penas fueron reducidas a diez años tras el acuerdo que la Fiscalía firmó con 76 ejecutivos y exejecutivos de Odebrecht para que revelaran todas las corruptelas cometidas por la empresa en Brasil y otros países.

Solo en Brasil, la divulgación de los testimonios de los exdirectivos hizo que la Corte Suprema autorizara la apertura de 76 investigaciones contra casi cien políticos aforados citados en las delaciones, entre ellos varios ministros del Gobierno del presidente Michel Temer.

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