El IESS del Sur de Quito tiene equipos de última tecnología.

Es el más grande porque tiene 83.000 metros cuadrados de construcción en 5 torres de 10 pisos cada una (7 para arriba y tres en el subsuelo), 1.150 parqueaderos, 20 ascensores. Además de 450 camas de hospitalización en las que atenderá 36 especialidades médicas.

Un lugar cálido en el que los pacientes se sientan cómodos, un espacio con los últimos avances tecnológicos, que sea seguro y limpio, un sitio en el que los familiares puedan visitar a los enfermos con tranquilidad. Eso y más es el nuevo Hospital del Instituto de Seguridad Social (IESS), del sur de Quito, el hospital más grande y más moderno que tendrá el Ecuador.

Es el más grande porque tiene 83.000 metros cuadrados de construcción en 5 torres de 10 pisos cada una (7 para arriba y tres en el subsuelo), 1.150 parqueaderos, 20 ascensores. Además de 450 camas de hospitalización en las que atenderá 36 especialidades médicas. Más moderno porque cuenta con máquinas de punta como tomógrafos, resonadores magnéticos y quirófanos altamente capacitados.

El próximo 5 de diciembre se inaugura esta casa de salud que beneficiará a 1,2 millones de personas y que empezó a ser construida durante el gobierno de Rafael Correa y terminada en el actual régimen.

Por lo pronto, los 1.800 funcionarios que atenderán en esta casa de salud, 80% de ellos personal médico, inició su capacitación el pasado martes sobre las herramientas informáticas, las nuevas tecnologías, los equipos y todos los servicios con los que cuenta el edificio.

“Todo este hospital no sería nada sin ustedes, 1.800 personas de las cuales el 80% son profesionales de la salud, médicos especialistas, médicos generales, odontólogos, enfermeras, farmacéuticos, ustedes son el alma propia de este hospital y por eso pedí que todos estuvieran aquí para conocer su segunda casa”, señaló Richard Espinosa, presidente del directorio del IESS.

El nuevo personal del hospital recibiá capacitación por un mes. Foto: Carlos Rodríguez/Andes

El personal realizó un recorrido por las instalaciones, junto a Espinosa, en el que se pudo apreciar la magnitud de la obra en la que se atenderá consulta externa, diálisis, endoscopía, rehabilitación, medicina transfusional, hospitalización, centro quirúrgico, cuidados críticos de adultos y pediátricos, centro obstétrico, neonatología, imagenología, farmacia, laboratorio clínico y emergencia.

El cirujano Daniel Astudillo viajó por cuestiones laborales a Chile y ahora regresa al Ecuador gracias a la construcción de esta obra que servirá también para descongestionar el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), uno de los más utilizados por los afiliados en Quito.

“Esto de regresar obviamente hay que agradecerle al presidente del Consejo del IESS porque nos ha permitido encontrar un espacio laboral en este país. Creo que construir esta majestuosa y monumental obra es un servicio social, un servicio médico importante”, señaló y agregó que la tecnología de punta permitirá a los profesionales atender mejor a la comunidad.

“Con todo el cariño el personal médico estamos prestos a servir a toda la gente, como si se tratara de un familiar, creo que eso es fundamental. Darle el mejor servicio, la mejor  atención, todo el cariño y todo el profesionalismo”, resaltó.

Todas las salas son amplias y completamente equipadas. Foto: Carlos Rodríguez/Andes

El hospital costó cerca de 200 millones de dólares que incluyen infraestructura, equipamiento y el mantenimiento para los próximos cinco años. Según Espinosa el plan es que después de 100 años esta casa de salud siga tan linda y mantenida como se la entregará en diciembre.

La calidez de este hospital se nota no solo por el color de sus paredes sino por sus amplias salas de espera, sus salas de rehabilitación y de cuidados post quirúrgicos que son amplias, con grandes ventanas y luz para que los Pacientes se recuperen m{as cómoda y plácidamente. Así también son los dormitorios y pasillos, que intentan que los enfermos tengan un ambiente tranquilo.

El venezolano José Bermúdez, quien trabaja en el departamento de Oncología, dijo que esta obra supera cualquier expectativa.  “Es un hospital con una infraestructura impresionante con todos los avances que se pueden observar y es algo simplemente maravilloso”.

Al contar con infraestructura propia el IESS ahorra dinero gracias a la reducción de las derivaciones de atención a prestadores externas. Según Espinosa hace dos años se destinó 864 millones de dólares para pagar a los prestadores de salud externos, con esta nueva obra y las siguientes que empezarán a edificarse, se proyecta bajar a 200 millones de dólares.

Los quirófanos son de los más modernos del Ecuador. Foto: Carlos Rodríguez/Andes

Estamos hablando de 660 millones de dólares menos, eso representa mayor ahorro al IESS y por tanto una mayor sostenibilidad de del IESS (…) Hemos en tan solo dos años construir la infraestructura que nunca se hizo en el IESS desde su mismo nacimiento”, señaló Espinosa.

Y pidió a los nuevos profesionales que den un buen servicio en la nueva casa de salud. “Si, tenemos la mejor infraestructura pero sin ustedes este hospital no sería nada. Nosotros hemos puesto todo de nuestro lado, les ponemos en sus manos este nuevo hospital y ahora les toca a ustedes con su trabajo profesional y sobre todo con el buen trato a nuestros pacientes”, dijo.

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